Todo lo que hay que saber sobre Frutas y verduras

Ensaladas, ¡imposible aburrirse!

Pocos platos hay tan versátiles como una ensalada. Es imposible aburrirse de ellas porque con sólo cambiar un ingrediente su sabor cambia por completo. Si quieres disfrutar de ensaladas originales te dejamos unos sencillos trucos que te ayudarán a preparar un plato delicioso y saludable. 

1. Pon una buena base de verduras, que pueden combinarse entre sí.

2. Añade una fuente de grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos o aguacate.

3. El orden en el que deben incluirse los alimentos también es muy importante. Coloca los alimentos más acuosos en primer lugar y deja arriba los más secos. Primero, pondremos las verduras (hojas verdes,  verduras y hortalizas: cebolla, pepino, pimiento…) y después, todos los extras que queramos añadir.

– Escurre bien las hojas verdes, que son el ingrediente más húmedo.

– Si vas añadir verduras y hortalizas crudas: tomate, pepino, cebolla, pimiento… es importante que las cortes en trozos de tamaño similar. 

– Los ingredientes que más pesan como frutos secos, legumbres, aceitunas, trocitos de queso etc. Siempre es mejor añadirlos a última hora.

Con estos sencillos consejos disfrutarás de una buena ensalada seguro. Aunque puedes prepararla como más te guste de dejamos un listado de las ensaladas más famosas que te ayudarán a inspirarte.

Ensalada Mixta

La ensalada mixta es un plato tradicional de la cocina española, aunque también se puede encontrar diferentes versiones en otros países. Esta se hace a base de lechuga y, aunque puede llevar una gran variedad de ingredientes, el tomate y la cebolla son imprescindibles. A partir de estos ingredientes, a la ensalada mixta se le puede añadir maíz, zanahoria, aceitunas, remolacha, pepino, huevo duro o atún, entre otros.

Ensalada César

La ensalada César debe su nombre al restaurante en el que fue inventada, en Tijuana, México. Ceasar Cardini creó este plato en un intento de utilizar los restos de comida durante un día muy concurrido en su local. La versión original de la ensalada lleva lechuga romana, queso parmesano y yema de huevo crudo, pero hoy en día se suele hacer con cubos de pan tostado, tocino crujiente y un aderezo cremoso que muchas veces lleva anchoas.

Ensalada Griega

La ensalada griega está elaborada con los alimentos más básicos de la región. Es un plato muy típico de verano para la zona, ya que se utilizan ingredientes de temporada. La verdadera ensalada griega no lleva lechuga, sino que se hace con tomate, pepino, aceitunas negras, cebolla, queso feta, aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino tinto, orégano y sal. Sin embargo, se pueden hacer muchas versiones de este plato tradicional.

Espinacas: fuente de vitaminas y minerales

Hay mucha leyenda alrededor de las espinacas, pero lo cierto es que son una de las verduras que aportan mayor cantidad de vitaminas y minerales. Una ración de espinacas aporta vitaminas del tipo A, B1, B2, C y K, además de minerales como calcio, fósforo, ácido fólico, zinc, magnesio y sobre todo ¡Hierro!. No en vano los árabes la consideraban la reina de las verduras. Si bien es verdad, que su aporte de vitaminas y minerales es algo distinto según la forma en la que se consuman. Si las comes cocinadas su aporte de minerales aumenta, mientras que si las comes crudas su aporte de vitaminas será mayor.

De cualquier manera su aporte calórico es muy bajo y tienen mucha fibra, por lo que preparadas de manera adecuada, son grandes aliadas para las dietas de control de peso o de adelagazamiento. Esa fibra, además, ayuda a prevenir problemas digestivos, y su alto contenido en hierro combate la anemia.

Como ya hemos comentado, se puede consumir tanto cruda como cocinada, por lo que su versatilidad es muy grande en la cocina. Aunque cruda tiene menos calorías que guisada de cualquiera de las dos maneras está deliciosa. Se puede comer en ensalada, combinada con gran cantidad de elementos, en revuelto, salteada, guisada, con pasta o en una lasaña, se puede utilizar para preparar deliciosas salsas o hamburguesas vegetales y, si te animas, hasta puedes añadirla a tus zumos.

ROMANESCU, LA HORTALIZA MÁS MARCIANA

Su aspecto tan característico, que nos recuerda a la geometría fractal, hace que sea una de las hortalizas más originales de nuestro puesto. Su aspecto se debe a que es un híbrido entre brócoli y coliflor, y precisamente por esto, comparte muchas de las propiedades de estos dos alimentos. Es rico en vitaminas y minerales, destacando las vitaminas A y C y su presencia de ácido fólico, magnesio y fibra soluble.

Si el brócoli y la coliflor te resultan fuertes debes probar esta alternativa, con un sabor mucho más suave y una textura más tierna al paladar, además desprenden menos olor en su cocinado. Si estás a dieta esta es una de las comidas que no pueden faltar en tu menú semanal ya que no tiene nada de grasa y además es muy saciante. Se puede preparar de muchas maneras, al vapor, cocido, guisado, gratinado, en crema o hasta crudo en ensalada. Las posibilidades son infinitas.

Alubias verdes, ¿legumbres u hortalizas?

Las alubias o judías verdes son unas vainas procedentes de una planta trepadora que se cosecha antes de que maduren sus semillas. Al recolectarse cuando está inmadura podemos decir que se trata de una hortaliza por fuera y una legumbre por dentro. Se trata de una planta procedente de América Central y del Sur y se incorporó a la dieta europea a lo largo del S.XVI.

Podemos encontrar judías verdes de muchas variedades, las principales son las planas y las cilíndricas. Ambas comparten propiedades con las legumbres y las hortalizas por lo que son un alimento muy saludable. El 90% de su composición es agua, por lo que tienen muy pocas calorías, son ricas en potasio y bajas en sodio por lo que tienen gran poder diurético. Otra de sus propiedades es que tienen la capacidad de cotrolar el nivel de azúcar. Ayudan a regular la velocidad con la que los azúcares pasan a la sangre.

Gastronómicamente son muy versátiles, se pueden comer como plato principal o utilizarlas como acompañamiento, ya que combinan a la perfección con todo tipo de carnes, pescados, mariscos y huevos. Admiten, además, múltiples formas de cocinado. Se pueden cocer, guisar, saltear… y se pueden disfrutar en platos calientes o en deliciosas ensaladas, donde aliñadas con un chorrito de limón o con un toque de vinagre de manzana están deliciosas.

Tomate, tipos y propiedades.

El verano es temporada de tomate. Cada vez es más habitual encontrar muchas variedades de tomates en el Mercado. Se han desarrollado más de 20.000 variedades de tomates con formas, colores y aromas peculiares.Todos tienen muchas propiedades y están deliciosos, pero tienen algunas diferencias tanto de forma como de sabor, por lo que muchas veces se usan para cosas diferentes. Aquí te explicamos las principales diferencias de los más habituales.

Tomate cherry

Es uno de los más fáciles de identificar porque es el más pequeño, sobre unos 3 centímetros, y recuerda a las cerezas; de ahí su nombre. Puedes encontrarlo de varios tipos: amarillos, rojos, redondos, con forma de pera… Son muy dulces y sabrosos por lo que se usan sobre todo para ensaladas, aunque también se suelen añadir a las recetas de pasta, o pizzas.

Tomate RAF

Es un tomate relativamente reciente, que se ha creado a partir de otras variedades y ha dado como resultado un sabor dulce y un fruto muy carnoso. Es muy apreciado para usarlo en crudo por su espectacular sabor con un fuerte contraste entre el sabor ácido y dulce. Lo conocerás por su forma irregular y su color verde oscuro casi negro en algunas partes, pero rosáceo en su interior.

Tomate de Pera

Su nombre hace referencia a la fruta precisamente por su forma, ya que es un tomate alargado y con lados aplanados. Es muy carnoso, con pocas semillas y piel muy lisa aunque algo dura. Como tiene mucha carne y poca agua, se suele utilizar para conservas, guisos y preparación de salsas.

Corazón de buey

También conocido como corazón de toro. Su gran tamaño y su forma peculiar (de corazón) le dan este nombre. Es uno de lo favoritos por los amantes de las ensaladas porque no tiene muchas semillas y su carne, pulposa y suave, no es muy ácida. Debido a su tamaño también puede utilizarse para elaborar tomates rellenos. 

Kumato

Este tipo de tomate también es resultado de la mezcla de distintas variedades. Se los distingue por su color oscuro entre rojo y verde, por lo que también se les denomina tomate negro. Una de sus características es que la carne se mantiene dura incluso al madurar, por lo que aporta una textura crujiente a las ensaladas.

Tomate rosa

Procede de la comarca del Somontano, en el Alto Aragón. Es de los más apreciados por su sabor dulce, la pulpa consistente y la piel fina. No hay que dejarse engañar por su aspecto, imperfecto, con surcos y cicatrices. Se suele comer en ensalada, pero simplemente aliñado con aceite y sal está delicioso.

En cualquiera de sus variedades el tomate es un alimento con muchas propiedades: 

1. Protege la vista gracias a su contenido de vitamina A.

2. El tomate contiene hierro y vitamina K, lo que mejora la circulación sanguínea.

3. Tiene gran cantidad de antioxidantes que nos ayudan a luchar contra el envejecimiento y a cuidar nuestra piel, pelo y dientes.

4. Contiene fibra que nos ayuda a proteger los órganos gastrointestinales. 

5. Es diurético, evitar la retención de líquidos y a la eliminación de toxinas

Pero, si en algo destaca el tomate es en su poder antioxidante. Es rico en licopeno, un antioxidante más potente que la vitamina E y además contiene otros carotenos lo que lo convierte en un poderoso antioxidante que cuida nuestro organismo.


Los tomates pierden su aroma cuando se conservan entro de la nevera. Si los vas a consumir pronto, es mejor conservarlos a temperatura ambiente alejados de la luz. Así los disfrutarás con todo su aroma y sabor. 

El tomate es muy versátil, se puede tomar crudo en sopas frías, ensaladas, en bocadillos, se puede cocinar a la plancha, asado, frito, al vapor, guisado… y combinan muy bien con casi todos los alimentos. Así que, elige el que más te guste y disfruta del tomate este verano. 

El melón, tan refrescante como saludable

El melón es una fruta que no puede faltar en verano. Además de ser dulce y delicioso y ser súper refrescante, es perfecto para mantenerse hidratado.

Pero, ¿por qué lo consideramos tan saludable?

El melón es más de un 90% agua y además es rico en vitaminas y minerales. Esta fruta veraniega, además, tiene propiedades antioxidantes beneficiosas para nuestro organismo que nos ayuda a prevenir ciertas enfermedades e infecciones: es rico en vitaminas A, C y K. También tiene una gran cantidad de potasio y calcio, fósforo, minerales que ayudan al funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos.

Hay quien piensa que el melón se tiene que restringir en las dietas de control de peso, o que no es muy recomendable consumirlo por la noche. En contra de lo que se piensa no es especialmente rico en carbohidratos, sino que su contenido es similar al de otras frutas, así que con moderación, puedes consumirlo en cualquier momento.

Se puede consumir sólo, como un postre, como guarnición, acompañado de otros alimentos salados (melón con jamón, con queso…), en ensaladas, o se pueden hacer sopas o cremas. Una idea original es preparar un gazpacho. Sustituye los tomates por melón y a disfrutar.

¿Gazpacho o salmorejo?

Estos días en los que el calor aprieta apetece comer cosas ligeras y refrescantes. Por eso no puede faltar en vuestra mesa un delicioso gazpacho o salmorejo. 

Se trata de dos platos típicos de nuestra gastronomía veraniega que, además de ser frescos y deliciosos, son muy saludables porque nos aportan cantidad de vitaminas y nos mantienen hidratados.

¿Sabes cuáles son sus diferencias?

Ambos están elaborados sobre una base de tomate, pan, aceite de oliva virgen y ajo. Pero a partir de aquí el gazpacho incorpora otros ingredientes que hacen que su sabor y su textura sean diferentes: 

Gazpacho: tomate, pan, aceite de oliva virgen, ajo, agua, vinagre y otros vegetales al gusto: pimiento verde, pepino, cebolla…

Salmorejo: tomate, pan, aceite de oliva virgen, ajo y un poquito de vinagre. 

Como el salmorejo no lleva agua ni otros vegetales por lo que su textura es menos líquida. Menos sopa y más emulsión. El salmorejo se suele tomar acompañado por taquitos de jamón y huevo cocido. 

En el caso del gazpacho, su textura es más como una sopa fría y se puede tomar sólo o acompañarlo con verduras picadas, como cebolla, pepino, pimiento verde o daditos de tomate. 

Cualquiera de las dos opciones es sencillísima de elaborar y puedes guardarla fresca en la nevera. Os animamos a disfrutar de estos deliciosos platos durante estos días tan calurosos. 

Delicioso melocotón de verano

Procedente de China los melocotoneros se extendieron desde el lejano oriente por toda Europa siguiendo la ruta de la seda. Allí es un árbol muy valorado, considerado símbolo de longevidad e inmortalidad. Quizá esto es debido a 

Un fruto veraniego, que se consume fresco los meses de verano y embotado el resto del año.  Al contrario que otras frutas no presenta grandes cantidades de vitaminas A y C, aunque sí lo hace de vitamina B y potasio y fósforo. También es rico en fibra, y cabe destacar que más del 80% de su composición es agua, por lo que es una excelente forma de mantenerse hidratado. 

Se trata de un fruto veraniego, que se consume fresco los meses de verano. Además de fresco puede cocinarse y utilizarse en platos salados, o en dulces mermeladas y compotas, Se pueden hacer ricos postres o embotarlo para poder disfrutar de él durante todo el año. Es un excelente ingrediente para añadir a tus ensaladas, ya sean verdes, de pasta o arroz, a platos templados de cus cus o en forma de salsa acompañando la carne. El resto del año puede disfrutarse de él en conserva. 

Tierra de cerezas

España es un país productor de cerezas. ¿Sabías que es uno de los países que más cerezas produce y exporta? En Navarra tenemos cuatro zonas productoras: el Valle de Echauri, Milagro, Cárcar y Corella. 

La cereza es una de las frutas más esperadas de la primavera. Su delicioso sabor y su corta temporada hacen que se las espere con ganas. Además, las cerezas, son un fruto que requiere recolectarse ya madura y distribuirse con rapidez. Para conservarlas es importante guardarlas en la parte alta de la nevera sin amontonar. 

Además de por su sabor, estos frutos son muy cotizados por sus propiedades ya que son antioxidantes y muy deportivas. Son ricas en Hidratos de Carbono, potasio, fibra, ácido fólico y vitaminas C y A. 

Hay muchas variedades de cerezas, una de las más conocidas son las picotas. Son un tipo de fruto más grande, redondas y con un sabor más dulce. Se suelen reconocer porque pierden el rabo en la recolecta.  Según su tipo puedes encontrarlas más dulces, ácidas o mixtas. Muchas veces se confunden con las guindas, pero éstas últimas proceden de un árbol distinto (el guindo) y tienen un gusto bastante más ácido. 

Con el verano, llegan los albaricoques

Su aroma y sabor dulce convierten al albaricoque uno de los alimentos favoritos del verano.

Su origen se remonta al año 3000 a.C en Asia, específicamente en Corea del Norte y Manchuria. Aunque es comúnmente conocido como albaricoque, su nombre original es Pronus Ameniaca denominado de esta forma cuando los romanos lo introdujeron en Europa desde oriente por Armenia. El albaricoque proviene del albaricoquero. Florece en invierno y su flor es blanca-rosácea. Sus frutos aparecen en primavera-verano entre los meses de Mayo y Agosto. Deja de madurar una vez que es separado de la rama, y es aconsejable consumirlo cuando su color está maduro y anaranjado. 

Rico en fibra y agua, es un alimento esencial para la vista, la piel, los huesos y el sistema inmunitario. También, es una fuente importante de vitamina A producida por el betacaroteno, un pigmento que le da el característico color naranja. Otros nutrientes que se encuentran en el albaricoque son la vitamina B3, el hierro, potasio, calcio y magnesio. 

Bajo en hidratos y en calorías, es un alimento excelente si se consume con moderación.

En verano este fruto se come fresco, tal y como sale del árbol. Y en invierno se come seco (en ensaladas, pasteles o individualmente), aunque esta opción contiene más azúcares que la fresca. Otra forma de comer albaricoque es en mermelada. Esta tiene una elaboración muy sencilla y queda deliciosa si se hace en casa. Os dejamos los consejos para que vuestra mermelada salga deliciosa:

Lo primero es cortar los albaricoques y ponerlos a fuego lento con azúcar (mitad del peso de los albaricoques) y zumo de un limón durante 40 minutos. Durante este tiempo se debe remover de vez en cuando para evitar que se pegue. Una vez que esté terminado se puede guardar en tarros. ¡Y a disfrutar de esta deliciosa mermelada durante todo el año!