Llega el final de agosto y, con él, el final de las vacaciones. Tras unos meses en los que se descansa, se cargan las pilas y se desconecta de las rutinas que marcan nuestro día a día el resto del año. Ese cambio de actividad afecta también a nuestra alimentación, es habitual abusar de refrescos con azúcar, alcohol, helados, alimentos industriales y picoteos poco equilibrados. Comer fuera de casa implica que no controles los ingredientes.

Estos cambios en la alimentación afectan a tu aparato digestivo y a tu sistema inmunitario. Por eso, es el momento de recuperar la salud a través de una dieta que incluya productos de temporada y alimentos detox como garbanzos, maiz, brócoli o calabaza. La piña es diurética, la alcachofa te ayuda a depurar y limpiar el hígado. También es interesante el brócoli, rico en vitamina E y las zanahorias con betacaroteno.

Pero, además de elegir bien los alimentos, es imprescindible tener en cuenta la forma de cocinarlos. Hervidos, al vapor o en guisos ligeros te ayudarán a sentirte mejor. Ah! y no te olvides de beber mucha agua y evitar consumir azúcares, bebidas con gas, alimentos grasos, alimentos procesados, alcohol y tabaco.