Uno de los motivos por el que estamos deseando que llegue la Semana Santa es que es el momento de disfrutar de muchos dulces típicos de estas fechas. A lo largo de nuestra geografía son muchos y variados, ¿cuál es tu favorito?

Las tradicionales torrijas, un postre que adora todo el mundo. 

La mona de pascua. Tiene gran tradición en todo el Levante y, como su nombre indica, se toma al finalizar la cuaresma. Tradicionalmente el padrino regala la mona a su ahijado el Domingo de Pascua, después de misa. El Lunes de Pascua, además, es tradición que se reúnan dos o tres familias o un grupo de amigos y que vayan a comer la mona juntos a algún lugar.

Buñuelos. También es tradicional tomar en Semana Santa lo que en tiempos se conocían como “frutas de sartén”. Los buñuelos de cuaresma que se diferencian de otros en que la masa se aromatiza con vino blanco, la ralladura de algún cítrico y anís en grano o matalahúga.
Pestiños. ¿Sabías que es un dulce andaluz que se consume tanto en Navidad como en Semana Santa?. De nuevo estamos ante otra variedad de “harina frita”, en este caso con aceite de oliva y miel.  

Aquí os dejamos una receta sencilla para preparar unas deliciosas torrijas:

Para 20 unidades

1. Infusionar la leche con el azúcar, la rama de canela y la piel del limón, quitando bien la parte blanca para que no amargue.

2. Cuando comience a hervir, lo retiramos del fuego, tapamos y esperamos a que se enfríe.

3. Empapa bien las rebanadas de pan  dejándolas a remojo durante una hora o hasta que absorba toda la leche.

4. Bate los huevos en un recipiente hondo, pasa las rebanadas de pan por ambas caras y fríelas en abundante aceite de oliva bien caliente, volteando para que se doren por las dos caras.

5. Escurre bien las rebanadas y ponlas en papel secante para quitar el exceso de aceite.

6. Añade azúcar y, si te gusta, un poco de canela en polvo a las torrijas y ya están listas para servir.