Espinacas: fuente de vitaminas y minerales

Hay mucha leyenda alrededor de las espinacas, pero lo cierto es que son una de las verduras que aportan mayor cantidad de vitaminas y minerales. Una ración de espinacas aporta vitaminas del tipo A, B1, B2, C y K, además de minerales como calcio, fósforo, ácido fólico, zinc, magnesio y sobre todo ¡Hierro!. No en vano los árabes la consideraban la reina de las verduras. Si bien es verdad, que su aporte de vitaminas y minerales es algo distinto según la forma en la que se consuman. Si las comes cocinadas su aporte de minerales aumenta, mientras que si las comes crudas su aporte de vitaminas será mayor.

De cualquier manera su aporte calórico es muy bajo y tienen mucha fibra, por lo que preparadas de manera adecuada, son grandes aliadas para las dietas de control de peso o de adelagazamiento. Esa fibra, además, ayuda a prevenir problemas digestivos, y su alto contenido en hierro combate la anemia.

Como ya hemos comentado, se puede consumir tanto cruda como cocinada, por lo que su versatilidad es muy grande en la cocina. Aunque cruda tiene menos calorías que guisada de cualquiera de las dos maneras está deliciosa. Se puede comer en ensalada, combinada con gran cantidad de elementos, en revuelto, salteada, guisada, con pasta o en una lasaña, se puede utilizar para preparar deliciosas salsas o hamburguesas vegetales y, si te animas, hasta puedes añadirla a tus zumos.