Espinacas: fuente de vitaminas y minerales

Hay mucha leyenda alrededor de las espinacas, pero lo cierto es que son una de las verduras que aportan mayor cantidad de vitaminas y minerales. Una ración de espinacas aporta vitaminas del tipo A, B1, B2, C y K, además de minerales como calcio, fósforo, ácido fólico, zinc, magnesio y sobre todo ¡Hierro!. No en vano los árabes la consideraban la reina de las verduras. Si bien es verdad, que su aporte de vitaminas y minerales es algo distinto según la forma en la que se consuman. Si las comes cocinadas su aporte de minerales aumenta, mientras que si las comes crudas su aporte de vitaminas será mayor.

De cualquier manera su aporte calórico es muy bajo y tienen mucha fibra, por lo que preparadas de manera adecuada, son grandes aliadas para las dietas de control de peso o de adelagazamiento. Esa fibra, además, ayuda a prevenir problemas digestivos, y su alto contenido en hierro combate la anemia.

Como ya hemos comentado, se puede consumir tanto cruda como cocinada, por lo que su versatilidad es muy grande en la cocina. Aunque cruda tiene menos calorías que guisada de cualquiera de las dos maneras está deliciosa. Se puede comer en ensalada, combinada con gran cantidad de elementos, en revuelto, salteada, guisada, con pasta o en una lasaña, se puede utilizar para preparar deliciosas salsas o hamburguesas vegetales y, si te animas, hasta puedes añadirla a tus zumos.

¿Qué prefieres Lubina o Dorada?

Es el momento perfecto para disfrutar de cualquiera de estos dos pescados tan presentes en nuestra gastronomía. Ambos son considerados pescados semigrasos y son súper saludables. Aunque los dos están deliciosos y son ricos en proteínas biológicas de alta calidad, tienen pequeñas diferencias.

La lubina (también llamada Róbalo) es uno de los pescados más magros que existen, también es rico en vitaminas del grupo B y en Omega 3. Era uno de los pescados preferidos de los romanos debido a su sabor delicado y su carne jugosa.

La Dorada (a la que también se le conoce como Pargo dorado o Zapata) también es muy apreciada y una habitual de nuestras cocinas. Es Rica en calcio, fósforo y ácidos grasos Omega 3 y Omega 6. Como curiosidad, ¿sabías que se trata de un pescado hermafrodita? Todas las Doradas nacen siendo machos y después de unos años de vida pasan a ser hembras.

Ambos pescados son habituales en la dieta mediterránea y se pueden preparar de infinidad de maneras, a la plancha, al horno o al vapor, en guisos o a la sal.

ROMANESCU, LA HORTALIZA MÁS MARCIANA

Su aspecto tan característico, que nos recuerda a la geometría fractal, hace que sea una de las hortalizas más originales de nuestro puesto. Su aspecto se debe a que es un híbrido entre brócoli y coliflor, y precisamente por esto, comparte muchas de las propiedades de estos dos alimentos. Es rico en vitaminas y minerales, destacando las vitaminas A y C y su presencia de ácido fólico, magnesio y fibra soluble.

Si el brócoli y la coliflor te resultan fuertes debes probar esta alternativa, con un sabor mucho más suave y una textura más tierna al paladar, además desprenden menos olor en su cocinado. Si estás a dieta esta es una de las comidas que no pueden faltar en tu menú semanal ya que no tiene nada de grasa y además es muy saciante. Se puede preparar de muchas maneras, al vapor, cocido, guisado, gratinado, en crema o hasta crudo en ensalada. Las posibilidades son infinitas.