Las pastas de té tienen su origen en la Inglaterra del S.XVII, cuando las clases nobles disfrutaban del té recién traído de las indias a media tarde, como un aperitivo entre el almuerzo y la cena. Poco a poco se fue acompañando el té con bizcochos, tartas… pero sobre todo, se acompañó de las tradicionales galletas de mantequilla, que pasaron a denominarse pastas de té.

Las galletas de mantequilla tienen un origen mucho más antiguo. Se dice que su aparición está íntimamente ligada al descubrimiento del azúcar y que fue en el imperio persa cuando se empezaron a elaborar a base de los ingredientes tradicionales que se mantienen hoy en día como la mantequilla, huevos, harina, sal y azúcar.

El azúcar era un bien escaso, es por eso que en el S.XVII estas pastas comenzaron a formar parte de las meriendas de las clases altas que disfrutaban de ellas en torno al té, donde se convirtieron en un ritual de la alta sociedad y un símbolo de estatus.

Desde entonces, se han desarrollado muchas variaciones en formas, ingredientes y recetas. Pero si algo tienen en común es que están elaboradas a base de mantequilla y están deliciosas. Te invitamos a probar la selección de pastas de té de nuestro puesto Txokoa.