UN PESCADO AZUL, BARATO Y LLENO DE PROPIEDADES

La caballa o verdel es un pequeño pescado azul típico de las frías aguas del atlántico. Se trata de un pez gregario que pasa los meses fríos en el fondo del mar y sube, en forma de banco, a la superficie en los meses más cálidos.

A pesar de su apariencia, se trata de un gran depredador, un pez omnívoro, que se alimenta de plantas y de pequeños crustáceos y moluscos, pero también de otras especies más pequeñas como anchoas y pequeñas sardinas.

Como buen pescado azul, la caballa es muy saludable, es fuente de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (que ayudan a dismuir los niveles de colesterol y triglicéridos), es rico en proteínas de alta calidad y en vitaminas del tipo B, sobre todo B12 (que contribuye al buen estado de nuestras neuronas y a la salud de los glóbulos rojos). Su cantidad de minerales también es importante, entre los que destacan el selenio, fósforo y potasio. Cabe destacar su bajo contenido en mercurio, tan presente en otros pescados azules de mayor tamaño. Por todo esto, se recomienda el consumo de pescados azules al menos una vez por semana.

La caballa o verdel, además de ser uno de los pescados azules más económicos es muy sabrosa y se puede consumir de multitud de formas. A la plancha, al vapor, al horno o en papillote. También es un pescado que se suele consumir crudo en forma de sushi, sashimi, ceviche o ahumado. En estos casos es recomendable congelarlo primero para evitar posibles intoxicaciones por anisakis.

La saludable carne de pollo

El pollo es una de las carnes más habituales en nuestras cocinas, y en las de todo el mundo, y es que se trata de una de las carnes más saludables que podemos consumir.  Es rica en proteínas de alto valor biológico y muy baja en grasas. Su consumo también aporta gran cantidad de minerales como fósforo, selenio, potasio o zinc. Por si fuera poco, también se trata de una carne rica en vitaminas como la B6 y la B3 que es fundamental para el metabolismo de las grasas y azúcares en el cuerpo. En cualquier caso es mejor si eliges el pollo alimentado con grano y criado al aire libre, ya que sus propiedades nutricionales serán mucho mejores. 

Debido a su bajo contenido en grasa es ideal para las dietas hipocalóricas o de adelgazamiento. Es una carne muy versátil en su preparación. Se puede consumir de innumerables maneras, desde unas sencillas pechugas de pollo a la plancha hasta un guiso o asado, relleno… que se asocia a momentos de consumo más festivos y a celebraciones especiales. La parte más magra del pollo son las pechugas, si quieres mantener una dieta baja en calorías es importante que evites la carne del pollo y que elijas bien la preparación, ya que la forma en que lo cocines puede añadirle muchas calorías, y es que el pollo puede acompañarse con casi cualquier cosa, funciona muy bien con cualquier vegetal y se puede consumir con innumerables salsas. 

Una carne delicada

La carne de pollo es muy delicada porque se deteriora muy rápido. Por eso es importante comprarla fresca en tu carnicería de confianza y tener mucho cuidado de mantener la cadena de frío. También hay que evitar la contaminación cruzada con otros alimentos, sobre todo si los vamos a consumir crudos. Es importantísimo lavar muy bien todos los instrumentos que hayamos utilizado en su manipulado como tablas, cuchillos o tijeras. 

Alubias verdes, ¿legumbres u hortalizas?

Las alubias o judías verdes son unas vainas procedentes de una planta trepadora que se cosecha antes de que maduren sus semillas. Al recolectarse cuando está inmadura podemos decir que se trata de una hortaliza por fuera y una legumbre por dentro. Se trata de una planta procedente de América Central y del Sur y se incorporó a la dieta europea a lo largo del S.XVI.

Podemos encontrar judías verdes de muchas variedades, las principales son las planas y las cilíndricas. Ambas comparten propiedades con las legumbres y las hortalizas por lo que son un alimento muy saludable. El 90% de su composición es agua, por lo que tienen muy pocas calorías, son ricas en potasio y bajas en sodio por lo que tienen gran poder diurético. Otra de sus propiedades es que tienen la capacidad de cotrolar el nivel de azúcar. Ayudan a regular la velocidad con la que los azúcares pasan a la sangre.

Gastronómicamente son muy versátiles, se pueden comer como plato principal o utilizarlas como acompañamiento, ya que combinan a la perfección con todo tipo de carnes, pescados, mariscos y huevos. Admiten, además, múltiples formas de cocinado. Se pueden cocer, guisar, saltear… y se pueden disfrutar en platos calientes o en deliciosas ensaladas, donde aliñadas con un chorrito de limón o con un toque de vinagre de manzana están deliciosas.