El melón, tan refrescante como saludable

El melón es una fruta que no puede faltar en verano. Además de ser dulce y delicioso y ser súper refrescante, es perfecto para mantenerse hidratado.

Pero, ¿por qué lo consideramos tan saludable?

El melón es más de un 90% agua y además es rico en vitaminas y minerales. Esta fruta veraniega, además, tiene propiedades antioxidantes beneficiosas para nuestro organismo que nos ayuda a prevenir ciertas enfermedades e infecciones: es rico en vitaminas A, C y K. También tiene una gran cantidad de potasio y calcio, fósforo, minerales que ayudan al funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos.

Hay quien piensa que el melón se tiene que restringir en las dietas de control de peso, o que no es muy recomendable consumirlo por la noche. En contra de lo que se piensa no es especialmente rico en carbohidratos, sino que su contenido es similar al de otras frutas, así que con moderación, puedes consumirlo en cualquier momento.

Se puede consumir sólo, como un postre, como guarnición, acompañado de otros alimentos salados (melón con jamón, con queso…), en ensaladas, o se pueden hacer sopas o cremas. Una idea original es preparar un gazpacho. Sustituye los tomates por melón y a disfrutar.

¿Gazpacho o salmorejo?

Estos días en los que el calor aprieta apetece comer cosas ligeras y refrescantes. Por eso no puede faltar en vuestra mesa un delicioso gazpacho o salmorejo. 

Se trata de dos platos típicos de nuestra gastronomía veraniega que, además de ser frescos y deliciosos, son muy saludables porque nos aportan cantidad de vitaminas y nos mantienen hidratados.

¿Sabes cuáles son sus diferencias?

Ambos están elaborados sobre una base de tomate, pan, aceite de oliva virgen y ajo. Pero a partir de aquí el gazpacho incorpora otros ingredientes que hacen que su sabor y su textura sean diferentes: 

Gazpacho: tomate, pan, aceite de oliva virgen, ajo, agua, vinagre y otros vegetales al gusto: pimiento verde, pepino, cebolla…

Salmorejo: tomate, pan, aceite de oliva virgen, ajo y un poquito de vinagre. 

Como el salmorejo no lleva agua ni otros vegetales por lo que su textura es menos líquida. Menos sopa y más emulsión. El salmorejo se suele tomar acompañado por taquitos de jamón y huevo cocido. 

En el caso del gazpacho, su textura es más como una sopa fría y se puede tomar sólo o acompañarlo con verduras picadas, como cebolla, pepino, pimiento verde o daditos de tomate. 

Cualquiera de las dos opciones es sencillísima de elaborar y puedes guardarla fresca en la nevera. Os animamos a disfrutar de estos deliciosos platos durante estos días tan calurosos.