Tierra de cerezas

España es un país productor de cerezas. ¿Sabías que es uno de los países que más cerezas produce y exporta? En Navarra tenemos cuatro zonas productoras: el Valle de Echauri, Milagro, Cárcar y Corella. 

La cereza es una de las frutas más esperadas de la primavera. Su delicioso sabor y su corta temporada hacen que se las espere con ganas. Además, las cerezas, son un fruto que requiere recolectarse ya madura y distribuirse con rapidez. Para conservarlas es importante guardarlas en la parte alta de la nevera sin amontonar. 

Además de por su sabor, estos frutos son muy cotizados por sus propiedades ya que son antioxidantes y muy deportivas. Son ricas en Hidratos de Carbono, potasio, fibra, ácido fólico y vitaminas C y A. 

Hay muchas variedades de cerezas, una de las más conocidas son las picotas. Son un tipo de fruto más grande, redondas y con un sabor más dulce. Se suelen reconocer porque pierden el rabo en la recolecta.  Según su tipo puedes encontrarlas más dulces, ácidas o mixtas. Muchas veces se confunden con las guindas, pero éstas últimas proceden de un árbol distinto (el guindo) y tienen un gusto bastante más ácido. 

Temporada de Bonito del Norte

Estamos en plena temporada de pesca de Bonito del Norte, un pescado azul, que se disfruta en su máximo esplendor entre los meses de mayo y septiembre. Es en estos meses de verano cuando más cantidad de grasa presenta y más sabroso está. 

El Bonito del Norte habita en aguas templadas a una profundidad media (nunca a más profundidad de 50m). Es un depredador que se alimenta de peces menores, como anchoas y sardinas, y de pequeños crustáceos y cefalópodos. Con una longitud de unos 75 cm, solo se considera bonito del norte a aquel que pasa los 4kg y se captura en el cantábrico con anzuelo. Esta técnica permite dañar menos al bonito y consigue que la pieza sea de mayor calidad. 

En cuanto a su valor nutricional, es un pescado con un contenido de grasas más elevado al ser un pescado azul. E, pero es una grasa es rica en ácidos grasos de omega 3, que contribuye a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, ayuda a hacer la sangre más fluida. También posee un alto contenido en proteínas de alto valor biológico y vitaminas B3, B12, A y D. Y de minerales aporta potasio, fósforo, magnesio, hierro y yodo, bueno para el fortalecimiento de huesos y el funcionamiento del sistema nervioso. 

Su carne firme hace que sea un plato imprescindible en la gastronomía de la costa cantábrica. Es delicioso guisado, como en los clásicos Marmitakos, pero también se puede disfrutar a la brasa, a la plancha o siguiendo otras recetas como el tradicional bonito encebollado. 

Con el verano, llegan los albaricoques

Su aroma y sabor dulce convierten al albaricoque uno de los alimentos favoritos del verano.

Su origen se remonta al año 3000 a.C en Asia, específicamente en Corea del Norte y Manchuria. Aunque es comúnmente conocido como albaricoque, su nombre original es Pronus Ameniaca denominado de esta forma cuando los romanos lo introdujeron en Europa desde oriente por Armenia. El albaricoque proviene del albaricoquero. Florece en invierno y su flor es blanca-rosácea. Sus frutos aparecen en primavera-verano entre los meses de Mayo y Agosto. Deja de madurar una vez que es separado de la rama, y es aconsejable consumirlo cuando su color está maduro y anaranjado. 

Rico en fibra y agua, es un alimento esencial para la vista, la piel, los huesos y el sistema inmunitario. También, es una fuente importante de vitamina A producida por el betacaroteno, un pigmento que le da el característico color naranja. Otros nutrientes que se encuentran en el albaricoque son la vitamina B3, el hierro, potasio, calcio y magnesio. 

Bajo en hidratos y en calorías, es un alimento excelente si se consume con moderación.

En verano este fruto se come fresco, tal y como sale del árbol. Y en invierno se come seco (en ensaladas, pasteles o individualmente), aunque esta opción contiene más azúcares que la fresca. Otra forma de comer albaricoque es en mermelada. Esta tiene una elaboración muy sencilla y queda deliciosa si se hace en casa. Os dejamos los consejos para que vuestra mermelada salga deliciosa:

Lo primero es cortar los albaricoques y ponerlos a fuego lento con azúcar (mitad del peso de los albaricoques) y zumo de un limón durante 40 minutos. Durante este tiempo se debe remover de vez en cuando para evitar que se pegue. Una vez que esté terminado se puede guardar en tarros. ¡Y a disfrutar de esta deliciosa mermelada durante todo el año!