A la una, la aceituna

Los encurtidos forman parte de nuestra dieta desde hace miles de años. Pronto, los seres humanos se dieron cuenta de que podían conservar alimentos en salmuera y vinagre, y que, además de conservarse bien, ¡estaban deliciosos!.

No hace falta decir que el olivo es un árbol que no puede faltar en la cultura mediterránea. Sus olivas son fundamentales tanto para producir el aceite de oliva como para consumirlas encurtidas y aliñadas. Son nuestro aperitivo por antonomasia y forman parte de innumerables recetas de la gastronomía mediterránea como pasta, pizza, pan, ensaladas, ensaladas de legumbres, guisos de carne o pescado… También son muy utilizadas para elaborar salsas, una vez picadas, que sirven para aderezar infinidad de platos. De hecho, no hay mercado que se precie que no tenga un puesto dedicado a encurtidos, salazones y conservas.

En contra de lo que se piensa, las aceitunas no tienen tantas calorías. Las aceitunas negras (más maduras) son más calóricas, mientras que las aceitunas verdes son bastante más ligeras. Además, las aceitunas tienen muchas propiedades nutricionales entre las que destacan:

– Son fuente de hierro y sodio

– Son antioxidantes y ricas en vitaminas A y C

– Son ricas en fibra, ayudan a regular nuestro sistema intestinal.

– Sus grasas son insaturadas

Y por si fuera poco, hay muchísimas variedades para disfruta, Manzanilla, Gordal, Cacereña, Cuquillo, de Aragón, de Jaén, Campo-Real, Hojiblanca, Arbequina… si tienes dudas pregunta en nuestro puesto.