Otoño es sinónimo de setas. Navarra es un auténtico paraíso micológico. Además de los boletus, tan típicos de nuestra tierra podemos encontrar otro tipo de setas como los perretxicos o las ilarrakas. Una especie de seta menos valorada en Navarra, pero muy buscada en otras zonas del norte de España (sobre todo en Cataluña) son los Robellones o Níscalos.

Se trata de una seta muy común en las zonas húmedas de los pinares. Con una carne dura y con gran sabor y aroma. Además de estar deliciosas tienen muchas propiedades, como ser ricas en vitaminas del grupo B y en minerales.

Se pueden comer de muchas maneras, sólo a la plancha o al horno con aceite de oliva virgen extra, ajo y perejil están deliciosas, pero si queréis probar algo distinto os dejamos aquí nuestra recetas de Robellones gratinados a la muselina de Ibéricos del cocinero Juan Carlos Fernández.

Robellones gratinados a la muselina de ibéricos