No hay nada tan versátil como una buena legumbre

Las legumbres son uno de los ingredientes más habituales de nuestra cocina. En la mayor parte de nuestras provincias las encontramos en recetas tradicionales como la olla podrida, las fabes con almejas, los garbanzos con bacalao…

Sin embargo, hay multitud de formas de prepararlas. Las legumbres combinan con prácticamente todos los alimentos:

  • Se pueden guisar con multitud de verduras, se pueden preparar potajes con espinacas, acelgas, calabaza, zanahoria, o incluso aguacate en el caso de platos fríos.
  • Con carne, en los tradicionales platos de legumbres con chorizo, costillas, tocino, morcilla…
  • O con pescado y marisco, con productos como el bacalao, las almejas, gambas, berberechos o el salmón ahumado, para recetas de ensaladas.
  • También combinan bien con otros alimentos como el arroz, o la quinoa.

Algunas ideas a la hora de preparar tus platos de legumbres es que pienses en otro tipo de elaboraciones como ensaladas, hummus o en preparar deliciosas hamburguesas vegetales.

Las legumbres son un recurso muy importante para nuestra nutrición, no en vano, la FAO les otorgó su propio día mundial, que se celebra cada año el 10 de febrero. Las razones para consumir este producto son muchas:

Son ricas en proteínas vegetales, hierro, fibra, minerales y vitaminas del grupo B

Y son bajas en grasas, colesterol, sodio y no tienen gluten.

CONSEJO: Las legumbres ¡no engordan! Lo que realmente engorda es lo que las acompaña, es decir, la forma en que las cocinamos.