FUERON FELICES Y COMIERON… ¡CODORNICES!

Aunque al pensar en aves a todos nos vengan a la cabeza el pollo y el pavo (tan metidos en nuestras neveras) no podemos olvidarnos de otras como las codornices que, a pesar de su pequeño tamaño, son deliciosas y tienen una serie de propiedades que las hacen perfectas para introducirlas en nuestra dieta semanal.

Las codornices son ricas en proteínas de alta calidad, con minoácidos esenciales. Además son una carne muy magra con un contenido en grasas muy bajo y poco colesterol por lo que su aporte calórico es bajo. También son fuente de vitaminas del grupo B, especialmente de las vitaminas B6 y B3, que son esenciales para el desarrollo muscular. Por todo esto, las codornices ayudan al desarrollo muscular y son perfectas para niños, en edad de crecimiento, deportistas y mujeres embarazadas.

Por si fuera poco, son deliciosas y se pueden preparar de múltiples maneras. Algunas ideas para los que queráis añadirlas a vuestra dieta: codornices al horno, a la plancha o incluso a la brasa en barbacoa. Estofadas, en salsa de verduras, salsa cazadora, salsa de peras (u otras frutas de temporada), arroz con codornices, pochas con codornices, codornices rellenas…

Sus huevos también tienen muchas propiedades y son muy fáciles de preparar. Son una alternativa a los tradicionales huevos de gallina.