Y DESPUÉS DE NAVIDAD… ¡ESCAROLA!

Una vez terminadas las fiestas todos buscamos volver poco a poco a la normalidad. Eso incluye nuestra alimentación y nuestro cuerpo, que nos pide depurar los excesos. La naturaleza es muy sabia, por eso nos proporciona los productos adecuados en cada temporada. Si hemos disfrutado de copiosas comidas y hemos hecho algún exceso con los dulces en navidad la escarola será vuestra mejor aliada para depurar el cuerpo. La escarola es una hortaliza de la familia de las esteráceas, que necesitan climas muy fríos  por lo que en invierno, y más concretamente este mes, está mejor que nunca.

Desde el punto de vista nutricional:
La escarola tiene muchas propiedades. Como ya hemos dicho es depurativa ya que está compuesta por una gran cantidad de agua y tiene muy pocas calorías. Esto hace que sea un alimento muy saciante. Pero esto no es todo, aquí tenéis algunos argumentos de por qué es nuestra verdura reina en el mes de enero:
– Tiene un alto contenido en vitamina C
– Aporta minerales como el potasio, magnesio, calcio y fósforo.
– Tiene un alto contenido en Betacarotenos y vitamina A.
– Aporta gran cantidad de fibra por lo que favorece el tránsito intestinal.
– Junto con las espinacas, es la verdura que más ácido fólico aporta, por lo que es especialmente interesante en dietas para embarazadas y niños en desarrollo.
– No provoca gases ni hinchazón abdominal.

Por todos estos motivos la escarola es un alimento que no puede faltar en casa en invierno. Pero es que además está muy rica y se puede acompañar de muchas maneras. Es un alimento que se consume principalmente fresco, en forma de ensalada, esto hace que mantenga todas sus propiedades inalteradas. Para que su conservación sea la óptima es mejor lavarla y trocearla justo antes de su consumo. En ensaladas está deliciosa, es muy refrescante, debido a su alto contenido en agua, y tiene un ligero toque amargo que combina a la perfección con aliños de Aceite de oliva virgen, vinagre y ajo. También puede acompañarse de cebolla, frutos secos, tomate y frutas como la granada y la naranja. Si quieres algo más especial (y menos depurativo) puedes probarla con una salsa de miel y mostaza. Otras manera de comer escarola es añadirla cocida a tú puré de verduras favorito, o añadir algunas hojas a tu bocadillo, que le darán un toque muy refrescante y saludable.